Africa, un aterrizaje sorpresa

Aaaargh! ¡Qué trompazo! Osea que esto del teletransportador de personas ya no es una cosa de ficción, sino que funciona, me dije a mí misma mientras levantaba la cabeza para saludar a una simpática jirafa que me miraba con cara de pócker.
Me parece que todavía llevo encima ese estúpido cacharro con pinta de secador de pelo que me ha traído hasta aquí. Menos mal, por que esta jirafa parece pacífica, pero si le da por aparecer a un león hambriento...

Una vez recuperada de la impresión y tras haber saludado a la jirafa comienzo a mirar alrededor con detenimiento. Y cuál es mi sorpresa cuando veo que al fondo, en el horizonte, se vislumbran algunos edificios que no parecen para nada típicos de Africa, sino más bien de una ciudad cosmopolita como ¿Madrid? ¿Londres? ¿Nueva York?

Mmmmm, quizá el aparato ha funcionado sólo regular y me ha teletransportado al zoo de alguna de estas ciudades... ¿Dónde estaré?